martes, 13 de abril de 2010

El príncipe oscuro


Autor: Christine Feehan


Incluso para Mihail, príncipe de la legendaria raza de los carpatianos, la soledad se vuelve insoportable con el paso de los siglos. Como todos los hombres de su especie, necesita encontrar a la mujer destinada a ser su compañera eterna, para no ceder a las tinieblas y engrosar las filas de los que se han convertido en depredadores. Por eso su alegría es inmensa cuando contacta telepáticamente con una mujer excepcional. Alguien que puede leer la mente, como los carpatianos. Pero su sorpresa es inmensa al conocer que se trata de una humana.


Raven es hermosa, valiente, decidida... y enseguida queda prendada del majestuoso poder de Mihail. Pero ¿podrá aceptar la realidad de una raza tan parecida a los vampiros de las leyendas? Para saberlo, tendrán que sobrevivir tanto a la oscura amenaza de los seres de la noche como a la violencia de un grupo de fanáticos humanos.


Cuando escogemos una novela para leer lo hacemos por diferentes motivos: nos gusta el género, nos encanta el autor, nos atrae su argumento; hay quienes incluso, han comprado libros por su atrayente portada...


Desde hace algunos años -exactamente desde que comencé a escribir- la elección de mis lecturas ha ido tomando forma según he ido necesitando información y documentación para mis novelas. Este es el caso de haber escogido El príncipe oscuro, una novela que, a parte de estar relacionada con el mito del vampiro, es de una autora consagrada y forma parte de una serie de enorme éxito; por este mismo motivo me sorprendió también haber leído que era malísimo y fue precisamente este hecho lo que me decidió a comprarlo.


La primera impresión ha sido buena y me ha parecido atrayente y original. Si algo malo tuviera que decir de ella, tal vez sería su empalagosa manera de narrar, cosa que he encontrado extraña, ya que no es la primera novela de Christine Feehan que leo y lo poco que había leído de ella hasta ahora lo encontraba bastante simplón, sin mucha escritura rocambolesca o empalagosa, como es el caso. Encuentro que es difícil, a veces, leer frases repetitivas y soportar adjetivos exagerados que no vienen a cuento como sus azulísimos ojos, sus muy abultados bíceps, su melena de ébano...; todo eso ya nos lo explicó en un principio y a veces llega a hacerse insoportable el hecho de repetirnos una y otra vez las mismas descripciones con la falsa creencia que le dará más fuerza a sus escenas, cuando en realidad, no le hace falta.


Por otro lado, la historia es original. Quizás sea ella la que más se acerca a la figura original del vampiro que necesita de sangre para sobrevivir y descansar bajo tierra para reponerse. Últimamente estamos sobrecargados de vampiros modernos, vestidos de cuero, algunos narrados con mayor o menor fortuna, vampiros que desafían a la luz solar, que pueden escoger cuándo saciar su sed de sangre pero que cada vez nos alejan más del personaje oscuro que creó Bram Stoker. Christine Feehan, en cambio, nos muestra un personaje oscuro, con inmenso poder; una criatura que se alimenta de sangre humana, que se transforma en bestia, que mata si es necesario para proteger a su clan, egoísta y posesivo; un héroe al que nos tienen poco acostumbrados.


En definitiva, una serie que hay que descubrir y darle una oportunidad. Yo ya tengo el segundo libro en mi estantería.

jueves, 1 de abril de 2010

Fantasmas



¿De dónde vienen los fantasmas?


Los fantasmas se maniefiestan de muchas maneras. El más común es la aparición, o espíritu sin cuerpo. Algunas apariciones parecen compuestas de un vapor pálido semejante a la niebla, pero otras muchas se representan como seres humanos de carne y hueso, totalmente normales. El folklore europeo está repleto de fábulas sobre fantasmas con apariencia muy humana, que comen, beben y realizan todas las funciones corporales típicas de los vivos. A menudo, la naturaleza fantasmal de tales espectros se manifiesta sólo por su misteriosa capacidad para desmaterializarse, o por el extraño olor a rancio o podrido que algunos fantasmas dejan tras de sí.


El la Grecia y Roma antiguas, los espíritus de los muertos solían adoptar la forma de sombras oscuras, extrañas manchas negras o presencias invisibles, similares a los poltergeist. Los antiguos egipcios creían que los muertos podían aparecer dentro de su propio cuerpo reanimado, y en otras muchas culturas se ha crído que los fantasmas podían presentarse como demonios, animales o incluso plantas.
En las sociedades más antiguas, tanto en Oriente como en Occidente, se daba por hecho que los fantasmas eran un fenómeno real y natural, y muchas culturas celebraban fiestas a lo largo del año para mantener buenas relaciones con sus muertos. Quizá la fiesta antigua más extraña sea la fiesta romana de la Lemuralia, celebrada cada primavera. Durante la Lemuralia, los romanos se levantaban en mitad de la noche y marchaban por el salón de la casa, dejando un rastro de judías pintas tras de sí mientras decían:

"con estas judías me compro a í mismo y a mi familia."


Esta frase la repetían hasta nueve veces para asegurarse de que a los espíritus de los muertos les diera tiempo de recoger su ofrenda. A continuación, el dueño de la casa hacía sonar un pesado címbalo de bronce y exclamaba:


"Espíritus de mis antepasados, marchaos."


De esta forma pensaban que todos los fantasmas desaparecían hasta el año siguiente.

Los fantasmas de la Antigüedad no eran temidos como ahora, sino venerados. Sin embargo, hoy día la mayor parte de las historias de fantasmas los describen como criaturas terroríficas que sólo aparecen cuando el espíritu de una persona muerta está intranquilo por alguna razón. Algunos espíritus están condenados a asustar a los humanos por pecados que cometieron en vida. Otros caminan aún por la tierra debido a que su muerte fue violenta o inesperada. Para librarse de uno de estos espíritus indeseables, lo más común es llamar a un exorcista o "liberador de fantasmas", pero también se puede vencer a algunos espectros con sólo volver a enterrar sus huesos en un cruce de caminos; de este modo quedan desorientados para toda la eternidad.

miércoles, 24 de marzo de 2010

Cuatro almas

Cuatro jóvenes muertos en circunstancias sin aclarar. Una insólita ceremonia en una casa abandonada. ¿Será capaz Darina de llevar a cabo la misión que le han encomendado y demostrar que, en efecto, el amor puede ser más poderoso que la muerte?


Autor: Eden Maguire


Algo extraño sucede en el Instituto Ellerton. En un año, cuatro de sus alumnos han muerto en extrañas circunstancias: primero fue Jonás, víctima de un accidente en moto; más tarde Arizona, que murió ahogada en el lago; luego le llegó el turno a la pobre y dulce Summer, y ahora es el novio de Darina, Phoenix, quien ha sido apuñalado por la espalda en una reyerta. Trastornada e incapaz de soportar su muerte y la de tantos otros compañeros, Darina huye a una colina en las afueras, sin saber la espeluznante sorpresa que le depara su huida. En efecto, en el interior de una cabaña tiene lugar una escena imposible de creer: todos sus antiguos compañeros están allí... ¡vivos y oficiando una ceremonia en la que el propio Phoenix es resucitado! Aturdida ante tal visión, huye despavorida.


Tras aquel episodio, terribles y extrañas pesadillas repletas de rostros cadavéricos poblarán la mente de Darina. Dispuesta a descubrir si lo que presenció fue real o simple fruto de su imaginación, la joven decide volver a la cabaña. Ignora que al hacerlo conocerá la terrible verdad de las Almas Elegidas: personas que han regresado de entre los muertos para tener la oportunidad de descubrir cuáles fueron las auténticas causas de su muerte. Una misión en que la propia Darina se verá obligada a desempeñar un papel fundamental.



Leyendo la sinopsis uno diría que hasta es interesante, ahora bien, a medida que vamos pasando las páginas nos damos cuenta que estamos ante una historia absurda, patética e imperdonablemente inadecuada para el público juvenil, y no es que esté censurando la obra, ni mucho menos, pero me parece increíble que sigan habiendo lectores que consideren la venganza como algo, no sólo aceptable sino, encima premiable.

Nuestra protagonista está cortada por el mismo patrón que todas aquellas que intentan asemejarse a la crepuscular Bella, una chica fuerte de carácter, lista y con problemas familiares típicos de adolescentes. He intentado encontrar alguna biografía más extensa sobre la escritora y no he hallado ninguna, por lo que deduzco que ésta debe de ser su primera obra y espero que la última, aunque no creo que eso se vaya a cumplir puesto que las editoriales, hoy en día, buscan la «venta fácil», y todo aquello que tiene similitud —aunque ésta sea poca— con el fenómeno «Crepúsculo» es bienvenida, por muy simplona que sea y no aporte nada positivo a nuestro mercado juvenil.

Me gusta la novela juvenil y la defiendo a capa y espada leyendo, buscando y recomendando aquellos libros que, a mi entender, están llenos de aventuras, amor, enseñanzas…; aquellas que aportan a nuestros jóvenes lo mismo que nos aportan a nosotros: bienestar, satisfacción por lo que hemos leído, comprensión sobre determinados aspectos de la vida que tanto nos puede mostrar una novela fantástica, terrorífica o romántica.

Que tu novio sea un zombi puedo entenderlo, aunque me sea complicado asimilar que un muerto viviente pueda tener un aspecto tan magnífico tras haber sido enterrado. Tampoco entiendo que alguien, por muy enamorado que esté pueda morrease con un muerto sin que se le revuelva el estómago pero, claro, es la protagonista, es su chico, y todo debe ser «guay». Pero lo peor llega cuando debe averiguar qué le pasó a su amigo (no a su novio, éste lo dejaremos para el final para que mole más y pueda hacer una tetralogía). La manera de resolver el caso es en sí absurda pero lo que no cabe en mi cabeza es que encima se recree en mostrar a los jóvenes que la venganza es, ante todo, la manera de resolver las cosas.

No explicaré nada de lo que ocurre, puesto que no me gustaría desvelar cosas de la trama, aunque tampoco me importaría ya que no pienso recomendarla a nadie. Ahora bien, si que me gustaría que alguien me resolviera algunas dudas que me atormentan tras leer tan «fascinante» aventura: ¿de dónde saca el chico las camisetas para cambiarse? Recordemos que es un muerto «resucitado» que vive en una cabaña abandonada en el bosque… ¿tal vez había un armario en la cabaña con ropa a medida o es posible que exista un vestuario en el limbo al que acuden cada vez que hay una tormenta eléctrica?

Y es más… ¿cómo se puede tocar con una rodilla en el suelo cuando se conduce una Harley? ¿Acaso nadie le ha explicado a esta señora (que para más «inri» tiene dos hijas a las que le dedica el libro) que hay que documentarse primero antes de escribir sobre cualquier tema?

jueves, 18 de marzo de 2010

Drácula, el no muerto

9 de marzo de 1912

Querido Quincey:

Mi querido hijo, toda la vida has sospechado que ha habido secretos entre nosotros. Temo que ha llegado la hora de revelarte la verdad. Si estás leyendo esta carta es que el mal ha regresado. Y ahora tú, como antes tus padres, estás en grave peligro. Temo que ahora ya no somos lo bastante fuertes para protegerte. Drácula es un enemigo sabio y astuto. No puedes huir y no hay donde esconderse. Has de enfrentarte y luchar.

Tu madre, Mina


Autor: Drace Stoker & Ian Holt

La primera vez que vi esta portada en el escaparate de una librería cercana a casa, quise tenerlo entre mis manos, aunque ello no descartara que me diera miedo leer esa presunta segunda parte de la legendaria novela de Stoker. Pero, ¿qué hay en realidad de todo ello? ¿Se trata verdaderamente de una secuela de la aclamadísima y ya clásica Drácula? ¿Podía, Drácula, resucitar de entre los muertos después de haberse convertido en fino polvo?

¿De qué va esta historia supuestamente escrita por un descenciente de Bram Stoker?

Han pasado veinticinco años desde que Drácula fue derrotado. El grupo de héroes que logró acabar con el monstruo vive aún atormentado por la experiencia de enfrentarse a la encarnación del mal. Jonathan, convertido en un alcohólico, vive torturado al comprobar que a su esposa Mina le ha sido concedido el insólito don de la eterna juventud; Steward, obsesionado por el recuerdo del conde, se ha refugiado en la morfina, Arthur Holmwood, por su parte, es hoy una persona taciturna y oscura, incapaz de superar la pérdida de su amada Lucy; mientras que sobre el doctor Van Helsing recaen las sospechas de ser el mismísimo Jack el Destripador...

Quincey Harker, el hijo de Jonathan y Mina, estudia Derecho en la Sorbona acatando así los deseos de sus padres, si bien su corazón alberga una pasión desmedida por el teatro. El casual encuentro con una compañía dirigida por Bram Stoker le permitirá descubrir la historia del conde drácula y el papel que sus padres y los amigos de éstos desempeñaron en su fin. Decidido a perseguir su sueño, Quincey abandonará sus estudios y contactará con Basarab, un misterioso y reputado actor de origen rumano, para que encarne en el escenario al diabólico protagonista. Pero el joven Harker ignora aún que un maligno poder se extiende con fuerzas renovadas por el mundo, ensañándose con todos y cada uno de los que dieron caza al conde. El peligro que se cierne sobre ellos es de una magnitud inimaginable, puesto que lo motiva uno de los mayores impulsos que existen: el deseo de venganza.

Desde las primeras páginas supe que me iba a gustar. También he de confesar que disfruto ante una historia bien escrita, me guste su argumento o no y Drace Soker sabe escribir. Desde el comienzo te atrapa con su buena narrativa y su manera de plantearnos de qué irá esta historia.

Antes de comenzar a leer el libro hice una cosa que, por norma, sólo hago cuando descubro a un nuevo autor que me gusta: leer su biografía. Cuando leí que Drace Stoker era sobrino biznieto de Bram Stoker (cabía la posibilidad de tratarse de un pseudónimo diestramente captado por el autor para engancharnos a su obra) y que contaba con la aprobación de los herederos del escritor, pensé que tendría en mis manos algo inusual e interesante, una historia que seguía las pautas del guión original de Stoker, pero nada más allá de la realidad.

Al principio pensé que era un error. Incluso se lo comenté a mi marido: es una historia magnífica pero su autor ha cometido un fallo: no es una continuación del Drácula de Stoker sino del Drácula de Coppola. ¿Cómo podía haber cometido un error tan grave? ¿Acaso había cometido la osadía de ver la película y pretender con ello conocer la obra de Stoker? Pero no podía ser, porque la novela hace referencias a la historia anterior que están poco o nada descritas en la película, pero tratar al personaje de Drácula de romántico cuando la novela original ha sido y siempre será el referente del mito de Drácula como personaje de terror, me parece aberrante.

Dejando a un lado nuestra opinión en lo relativo a segundas partes, diremos que la obra cumple con el requisito exigido: entretener. Es una obra , como ya he dicho antes, bien escrita, con unos personajes bien elaborados y una historia original y bastante interesante. Las historias entre los diferentes personajes se van sucediendo de manera alterna siguiendo un esquema similar al de la novela original de capítulos breves y fáciles de devorar.


Cabe destacar la recreación que hace el autor del personaje histórico de Erzsébet Báthory, la condesa sangrienta que le da a la novela ese toque de terror que guía el eje principal de la trama.

¿Recomendaría el libro? Sí. No diré nada malo de él, puesto que es una gran obra, y como romántica empedernida que soy, me gusta el matiz que adquiere el personaje pero advertiría a los seguidores de Stoker y los amantes del mito original del personaje que desecharan la idea de ver resurgir al asesino cruel y despiadado ideado por Stoker. No queda nada de él. Drace Stoker trasgiversa pasajes de la novela original para amoldarlas a sus necesidades y hacer de Drácula un héroe más propio de una novela romántica.

lunes, 8 de marzo de 2010

Asuntos pendientes


Este es el título del segundo relato que escribí para esta recopilación de historias que se suceden en ese marco que existe entre la vida y la muerte. Su protagonista sique siendo la misma y en ella introducimos nuevos personajes: la madre de nuestra protagonista, Lucas, su ex-marido; Frank, su cuñado y un detective muy especial llamado Jackson Jack. Pero, ¿por qué digo que es especial?


Cuando creé a Jackson Jack, lo hice para una obra de teatro que decidimos escribir una amiga y yo. Tras comenzar el proyecto, esta amiga desapareció y el proyecto quedó a medias (proyecto que tarde o temprano finalizaré, si el tiempo y las ganas me lo permiten). Ahora bien, a Jackson Jack no pensaba perderle, es más, probablemente me plantee escribir una historia en el mundo del lejano oeste con un protagonista como Jack. De momento, tiene un huequecito en este relato.

viernes, 26 de febrero de 2010

Drácula de Bram Stoker

El vampiro que hay entre nosotros tiene la fuerza de veinte hombres y es más astuto que cualquier mortal, porque su sagacidad ha ido aumentando con los siglos; es una bestia, o peor que una bestia; es insensible como un demonio y carece de corazón. Así que, ¿cómo entablaremos la lucha para destruirle?


Con el fin de ultimar la compra de una finca cerca de Londres, el joven y prometedor abogado Jonathan Harker es enviado a pasar unos días en el castillo Drácula, en pleno corazón de la remota Transilvania.
A pesar de las advertencias que recibe de los lugareños, que él atribuye a la mera superstición, Harker llega al fin a su destino, incapaz de imaginar lo que allí le aguarda.

Bajo sus exquisitas maneras, su anfitrión, el conde Drácula, se revelará como un ser extraño e inquietante: sólo se presenta de noche, nunca come, posee una fuerza fuera de lo común... y su imagen no se refleja en los espejos. Jonathan descubrirá demasiado tarde que es prisionero de una criatura demoníaca, capaz de controlar a las bestias y los elementos, y de sus aterradoras concubinas, sedientas de la sangre de los incautos que se han aventurado a morar en el castillo.

Pero hay algo más terrible aún que el joven ignora: el conde ha decidido trasladarse a Londres para extender su reino de horror y muerte. ¿Habrá alguien que sea capaz de detenerlo?


Con Drácula Bram Stoker creó uno de los mayores clásicos de la literatura de terror de todos los tiempos.
A través de los diarios de sus protagonistas nos vamos adentranto en esta escalofriante historia que aún hoy en día, nos sigue enganchando como si su autor la acabara de escribir ayer mismo.

Una de las cosas que más llama la atención es que, a pesar de haber estado adaptada infinidad de veces a las pantallas cinematográficas, nadie aún ha sido capaz de crear la esencia que ideó Bram Stoker. Poca inteligencia demuestra aquél que, habiendose recreado en visualizar la adaptación de Francis Ford Copola, cree inútil leer el clásico de Stoker. Nada más allá de la realidad, ya que, a pesar de ser una buena adaptación, no deja de mostrarnos ese aire romántico del personaje más propio de Anne Rice que no de Stoker. Ya le hubiera gustado al viejo y escuálido conde haberse parecido un poco a Gary Oldman en su caracterización de perverso y seductor conde.

viernes, 19 de febrero de 2010

El mito vampírico

Yace como dormido en su tumba,
con las mejillas coloreadas,
el pelo y las uñas han crecido desde el funeral,
la boca muestra rastros de sangre...

El horror anima los rostros de quienes desenterraron el cadáver del muerto vivo, al confirmar sus sospechas:
se trata de un vampiro.
Pero están preparados...

Llevan abundante agua bendita, un crucifijo y lo más importante:
una estaca de madera de espino.
El cazador de vampiros hunde la estaca en el corazón del temido monstruo.
Pero aún no ha terminado:
quedan las víctimas del vampiro,
auqellos a quienes ha mordido,
también serán vampiros a su muerte.

La lucha contra los vampiros jamás termina...
 

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